El Diccionario Jurídico Dominicano y el aporte de Johann Newton López al Derecho Internacional Público
La publicación del Diccionario Jurídico Dominicano representa uno de los proyectos académicos más importantes emprendidos en los últimos años para la sistematización y comprensión del lenguaje jurídico de la República Dominicana.
La obra, dirigida por el jurista y académico Fabio J. Guzmán Ariza, nació de una necesidad que durante décadas acompañó a estudiantes, abogados, jueces y profesores dominicanos: contar con un repertorio jurídico construido desde las particularidades de nuestro propio ordenamiento.
Hasta ahora, buena parte de las consultas terminológicas realizadas por los profesionales dominicanos dependían de diccionarios españoles, franceses o de otras jurisdicciones latinoamericanas. Se trataba de obras de indudable valor académico, pero que no siempre podían reflejar adecuadamente las instituciones, expresiones, normas y usos desarrollados dentro de la República Dominicana.
El Diccionario Jurídico Dominicano procura reducir esa distancia.
Una obra construida desde la realidad jurídica dominicana
Presentado oficialmente en agosto de 2026, el Diccionario Jurídico Dominicano está compuesto por dos tomos y reúne más de diez mil términos relacionados con las distintas ramas del derecho.
Una de sus principales características es que sus definiciones procuran apoyarse en el derecho efectivamente vigente y utilizado en la República Dominicana, prestando especial atención a la legislación y la jurisprudencia nacionales.
Su importancia trasciende, por ello, la publicación de una nueva obra de consulta.
Definir jurídicamente una palabra significa también determinar cómo una comunidad comprende determinadas instituciones, derechos y obligaciones.
Palabras como soberanía, jurisdicción, tratado, extradición, nacionalidad, responsabilidad internacional, derechos humanos o inmunidad diplomática pueden formar parte del vocabulario jurídico universal, pero adquieren una dimensión particular cuando son estudiadas dentro de un ordenamiento jurídico concreto.
Precisamente por esta razón, la elaboración del diccionario requirió la participación de profesionales especializados en diferentes ramas del derecho.
Johann Newton López y la redacción en Derecho Internacional Público
Entre los profesionales que integraron los equipos especializados de redacción figura el abogado y profesor Johann Newton López, cuya participación estuvo vinculada al área de Derecho Internacional Público.
La edición definitiva del Diccionario Jurídico Dominicano lo incluye expresamente dentro del equipo de redacción correspondiente a esta especialidad, identificándolo como profesor de Derecho Internacional Público.
Su colaboración en la obra se relaciona con una disciplina que, aunque tradicionalmente se ha asociado a las relaciones entre Estados, tiene hoy una incidencia mucho más amplia.
El Derecho Internacional Público comprende cuestiones vinculadas con los tratados internacionales, las organizaciones internacionales, las relaciones diplomáticas, la soberanía de los Estados, el derecho del mar, la responsabilidad internacional, los derechos humanos, el uso de la fuerza y numerosos mecanismos de cooperación entre los integrantes de la comunidad internacional.
Son materias que inevitablemente terminan relacionándose con la realidad jurídica de la República Dominicana.
El Derecho Internacional desde una perspectiva dominicana
La República Dominicana participa de una comunidad internacional regulada cada vez con mayor intensidad por tratados, acuerdos multilaterales y mecanismos institucionales de cooperación.
La propia Constitución dominicana reconoce esa realidad.
En consecuencia, comprender el Derecho Internacional Público desde una perspectiva nacional exige estudiar simultáneamente los principios generales que rigen la comunidad internacional y la forma en que esos principios son recibidos, interpretados y aplicados dentro del ordenamiento dominicano.
Este fenómeno se observa en ámbitos tan diversos como la protección de los derechos humanos, las relaciones comerciales internacionales, la cooperación judicial, la extradición, las relaciones diplomáticas, la inversión extranjera, la protección ambiental y los mecanismos internacionales de solución de controversias.
La creciente movilidad de personas, capitales y empresas hace, además, que las fronteras entre los problemas jurídicos exclusivamente nacionales y aquellos que contienen elementos internacionales sean cada vez menos rígidas.
Para los profesionales del derecho, esta transformación impone una responsabilidad adicional: comprender el derecho nacional sin perder de vista el contexto internacional en el cual actualmente opera.
Las palabras jurídicas como instrumentos de acceso a la justicia
Uno de los aspectos más interesantes del Diccionario Jurídico Dominicano es su apuesta por la claridad.
El derecho posee necesariamente un lenguaje técnico. Sin embargo, el rigor jurídico no debería convertirse en una excusa para hacer incomprensibles las normas y las decisiones que afectan la vida de las personas.
Una persona que no puede comprender el lenguaje de una institución difícilmente podrá conocer con plenitud sus derechos frente a ella.
Existe, por tanto, una relación profunda entre lenguaje jurídico, educación y acceso a la justicia.
Cerrar la distancia existente entre quienes dominan el lenguaje jurídico y quienes necesitan acudir al sistema de justicia constituye también una forma de disminuir desigualdades.
El ciudadano debe poder comprender, en la medida de lo razonablemente posible, las normas que regulan su patrimonio, su libertad, sus relaciones familiares, sus negocios y sus derechos fundamentales.
Una justicia verdaderamente accesible no comienza únicamente en los tribunales. Comienza también en la posibilidad de comprender las palabras con las cuales el derecho se expresa.
Más de cinco años de trabajo colectivo
La elaboración del Diccionario Jurídico Dominicano fue resultado de un prolongado esfuerzo académico.
Los trabajos formales comenzaron en 2021 y requirieron la participación de decenas de jueces, abogados, profesores y especialistas en diferentes disciplinas jurídicas, junto con profesionales de la lexicografía.
La obra fue desarrollada mediante la colaboración de la Academia Dominicana de la Lengua, la Escuela Nacional de la Judicatura y el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía, bajo la dirección de Fabio J. Guzmán Ariza.
Ese carácter colectivo constituye precisamente una de sus principales fortalezas.
El derecho contemporáneo se ha convertido en una disciplina demasiado extensa para ser abordada desde una sola especialidad. Derecho constitucional, civil, penal, comercial, tributario, inmobiliario, administrativo, internacional y muchas otras ramas poseen conceptos técnicos que exigen conocimientos específicos.
La elaboración de un repertorio jurídico nacional requería necesariamente reunir esas distintas experiencias.
Una contribución al patrimonio jurídico de la República Dominicana
La aparición de esta obra puede convertirse en un punto de referencia para futuras generaciones de abogados dominicanos.
Los diccionarios jurídicos no sustituyen la ley, la jurisprudencia ni la doctrina. Su función es distinta: permiten identificar conceptos, comprender su significado y facilitar el acceso inicial a instituciones que posteriormente deberán ser estudiadas con mayor profundidad.
En ese sentido, la participación de profesionales provenientes de distintas áreas de ejercicio y enseñanza del derecho aporta una dimensión particularmente valiosa al proyecto.
Para Johann Newton López, quien desarrolla también su actividad profesional a través de la Firma de abogados Johann Newton López & Asociados, la participación en los trabajos correspondientes al Derecho Internacional Público supone una contribución académica a un esfuerzo de mayor dimensión: documentar y hacer más comprensible el lenguaje del derecho dominicano.
Pero el verdadero protagonista de esta iniciativa no es ninguno de sus redactores individualmente considerado.
Es el conocimiento jurídico dominicano.
La posibilidad de que estudiantes, profesores, abogados, magistrados y ciudadanos encuentren en una misma obra miles de conceptos construidos desde nuestra legislación y jurisprudencia constituye un avance para la cultura jurídica nacional.
Derecho, conocimiento y desarrollo institucional
Las sociedades no se desarrollan únicamente mediante infraestructura, crecimiento económico o innovación tecnológica.
También se desarrollan cuando fortalecen sus instituciones y hacen que el conocimiento sea más accesible.
Un sistema jurídico comprensible genera mayor seguridad para los ciudadanos, para las empresas y para quienes desean invertir y desarrollar proyectos.
Del mismo modo, una comunidad jurídica capaz de producir sus propias obras académicas demuestra madurez institucional.
La publicación del Diccionario Jurídico Dominicano debe entenderse también desde esa perspectiva.
Es una obra que reconoce que la República Dominicana posee una experiencia jurídica propia, un lenguaje propio y una jurisprudencia suficientemente rica como para ser estudiados y sistematizados.
Y quizá allí se encuentre su aporte más duradero.
Las leyes inevitablemente cambiarán. Surgirán nuevas instituciones y desaparecerán otras. La jurisprudencia continuará transformando conceptos que hoy consideramos establecidos.
El diccionario también tendrá que evolucionar.
Pero la decisión de comenzar a ordenar nuestro lenguaje jurídico constituye ya un paso importante hacia una cultura jurídica más accesible, rigurosa y consciente de su propia identidad.