Guterres: la lucha por el poder en Sudán está poniendo en peligro el futuro del país

António Guterres ha reiterado este martes su llamamiento a las partes en conflicto en Sudán a cesar los combates y volver a la mesa de negociaciones.

“Los combates deben cesar inmediatamente. Necesitamos un esfuerzo total por la paz. Hago un llamamiento a las partes en conflicto, a los generales Abdel Fattah al-Burhan y Mohamed Hamdan Daglo «Hemedti», y a las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido, para que silencien las armas”, ha declarado el Secretario General en el Consejo de Seguridad.

El titular de la ONU ha hecho un recuento de víctimas en el país tras 10 días de conflictos, en los que al menos 400 personas han muerto, entre ellas cuatro miembros del sistemas de las Naciones Unidas, y más de 3700 personas han resultado heridas. Además, miles de personas han huido de sus hogares.

“Los informes de Jartum describen un panorama devastador. La gente está atrapada en sus casas, aterrorizada, con cada vez menos alimentos, agua, medicinas y combustible. Los servicios sanitarios están al borde del colapso y, según la Organización Mundial de la Salud, varios hospitales están siendo utilizados por grupos armados”, ha explicado Guterres.

Según los informes, hay enfrentamientos armados a lo largo y ancho del país, y miles de personas de los estados de Nilo Azul y Kordofán del Norte, y en todo Darfur han huido de sus casas. “Los refugiados y retornados han llegado a Chad, Egipto y Sudán del Sur, y agradezco a los gobiernos de estos países su apoyo”, añadió el Secretario General.

La situación puede empeorar en toda la región

António Guterres ha manifestado su preocupación sobre un posible efecto dominó, en el cual la situación que atraviesa Sudán pueda extenderse a los siete países limítrofes, todos ellos envueltos en conflictos o con graves disturbios civiles en la última década.

Para el titular de la ONU, la inseguridad y la inestabilidad política están empeorando aún más una situación humanitaria ya desalentadora en todo el Sahel.

“En toda la región, la pobreza y el hambre proliferan. La emergencia climática, el coste de la vida y los elevados niveles de deuda se están cobrando un terrible tributo. En algunos lugares, la ayuda humanitaria es lo único que mantiene a raya la hambruna”, declaró.

Paz y restauración del gobierno civil

El Secretario General ha denunciado que la lucha de poderes en el país está poniendo en peligro el futuro del país y que son sus dirigentes los que deben poner los intereses de su pueblo en primer plano.

“Este conflicto no se resolverá, ni debe resolverse, en el campo de batalla, con los cadáveres de los niños, las mujeres y los hombres de Sudán. El pueblo sudanés ha dejado muy claros sus deseos. Quieren la paz y la restauración del gobierno civil mediante la transición a la democracia”.

Por ello, insta a las partes en conflicto a respetar el alto el fuego de 72 horas negociado por Estados Unidos y reunirse para establecer un cese permanente de las hostilidades.

Asimismo, António Guterres ha pedido a todos los miembros del Consejo de Seguridad, a otros Estados y organizaciones regionales a presionar para rebajar las tensiones y volver a la mesa de negociaciones, y ha agradecido el apoyo de aquellos socios locales e internacionales que brindan su apoyo para alcanzar la paz en el país.

Compromiso con los sudaneses

Para finalizar, el titular de la ONU explicó cómo ha cambiado la presencia para proteger al personal de la Organización y a sus familias, a la vez que prestan apoyo al pueblo sudanés.

“Estamos estableciendo un centro en Puerto Sudán que nos permita seguir trabajando con nuestros socios en apoyo de la paz y para aliviar el sufrimiento humanitario. Un tercio de la población del país necesitaba ayuda humanitaria incluso antes de la reciente crisis; esa cifra sólo puede haber aumentado drásticamente tras la destrucción de los últimos diez días”, declaró.

“Estamos con la Unión Africana, la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo y nuestros socios regionales e internacionales. Por encima de todo, estamos con el pueblo sudanés y sus esperanzas y demandas de paz, restauración del gobierno civil y transición democrática”, finalizó.

Un edificio residencial de Jartum resulta dañado tras ser alcanzado por un misil.

Mohammed Shamseddin

Un edificio residencial de Jartum resulta dañado tras ser alcanzado por un misil.

Ataques a zonas densamente pobladas

Tras las palabras del Secretario General, el representante especial de la ONU en Sudán explicó con más nivel de detalle los últimos acontecimientos en el país y describió como “paso positivo” el alto al fuego de 72 horas negociado por Estados Unidos.

“Este alto el fuego temporal parece mantenerse hasta ahora en algunas partes; sin embargo, siguen llegando informes de tiroteos esporádicos, así como de reubicación de tropas. Las Fuerzas Armadas Sudanesas y las Fuerzas de Apoyo Rápido se han acusado mutuamente de violar el alto el fuego”.

Volker Perthes ha destacado además la movilización de la sociedad civil para proporcionar asistencia sanitaria básica, evacuar los civiles de las zonas más afectadas a acogerlos en sus casas. “En medio de la violencia, los sudaneses de a pie siguen mostrando el poder de la solidaridad y la compasión”.

Por otra parte, el representante especial ha denunciado que ambas partes en conflicto hayan atacado indiscriminadamente zonas densamente pobladas, hospitales, tiendas y coches civiles que trasladaban a enfermos, heridos y ancianos.

Error de cálculo

“Todavía no hay señales claras de que alguno de los dos esté dispuesto a negociar en serio, lo que sugiere que ambos piensan que es posible conseguir una victoria militar sobre el otro. Se trata de un error de cálculo”.

Perthes prevé que a medida que continúen los combates, la ley y el orden se resquebrajarán aún más en todo el país, y el mando y el control se disiparán. Sudán podría fragmentarse cada vez más, lo que tendría un impacto devastador en la región. “E, incluso, si una de las partes gana, Sudán perdera”.

En este sentido, el representante especial denuncia que la movilización de algunas tribus y algunos movimientos armados en Darfur que están tomando partido son peligrosos y podrían atraer a los países vecinos de Sudán. “Renuevo mi llamamiento a todas las comunidades para que mantengan su neutralidad y se abstengan de tomar partido”, ha declarado.

Finalmente, el representante especial ha explicado que continúa una estrecha colaboración con distintas personalidades nacionales sudanesas, entre ellas el ex Primer Ministro Hamdok, dirigentes empresariales, partidos políticos y la sociedad civil, las cuales se están movilizando contra la guerra e instando a que se apoye un alto el fuego y se permita la llegada de la ayuda humanitaria.

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