Fiebre amarilla – Guayana Francesa (Francia)

El 23 de julio de 2020, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Francia informó de un caso confirmado autóctono (de procedencia local) de fiebre amarilla en un hombre de 14 años en la Guayana Francesa. El caso fue confirmado en laboratorio el 17 de julio de 2020 en el Instituto Pasteur en Cayena, centro nacional de referencia de Francia para arbovirus.

El paciente del caso padecía una discapacidad grave y desarrolló síntomas similares a los del dengue el 12 de julio. El 16 de julio fue hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos en Cayena (Guayana Francesa), con trastornos del conocimiento e insuficiencia hepática aguda. Falleció el 19 de julio.

El paciente, según su historial de vacunación en el Centro de Bienestar Maternoinfantil, había recibido la vacuna contra la fiebre amarilla con 18 meses de edad; no obstante, ese dato no aparecía reflejado en su cartilla de vacunación. Además, no había datos probatorios de que se le hubiera administrado la dosis de refuerzo aconsejada de acuerdo con las recomendaciones de la Guayana Francesa para los niños de 6 a 10 años vacunados antes de los 2 años de edad. Las pruebas serológicas iniciales realizadas por el Instituto Pasteur en Cayena revelaron ausencia de anticuerpos detectables.

El paciente vivía en la aldea de Cayodé, en el municipio de Maripasoula (Guayana Francesa), sin antecedentes de viajes fuera de la aldea. La aldea de Cayodé está ubicada en el corazón del bosque amazónico, a orillas del río Amazonas, a una o dos horas en piragua del pueblo de Maripasoula. Según los resultados preliminares de la investigación epidemiológica, el lugar probable de infección es Maripasoula (Alto Maroni), en la Guayana Francesa

Se realizó una prueba de retrotranscripción asociada a reacción en cadena de la polimerasa en el Instituto Pasteur en Cayena, centro nacional de referencia de Francia para arbovirus, que fue positiva tanto para la fiebre amarilla como para la COVID-19.

Se estima que la cobertura de vacunación de la población amerindia del Alto Maroni está entre el 95% y el 100% (para el municipio de Maripasoula, se calcula que es del 97,9%).1

Las investigaciones epidemiológicas están casi terminadas, incluida una evaluación del estado de vacunación de los habitantes de Cayodé y el Alto Maroni, a fin de encontrar a las personas que no están vacunadas o que tienen dudas sobre su estado de vacunación.

Aedes aegypti , vector urbano del virus de la fiebre amarilla, está presente en gran parte en la Guayana Francesa.

Este es el tercer caso confirmado de fiebre amarilla que se diagnostica desde 2017, y el primer caso documentado de coinfección por COVID-19 y fiebre amarilla en la Guayana Francesa.

Respuesta de salud pública

  • Medidas de control de los vectores en el entorno de la zona de riesgo (alojamiento e instalaciones sanitarias).
  • Hay un estudio entomológico en curso y la Colectividad Territorial de la Guayana Francesa puso en marcha intervenciones de lucha antivectorial.
  • Promover la vacunación de personas susceptibles, especialmente en la zona de la Amazonia, los migrantes y otros grupos de población vulnerables. Difusión de información al personal sanitario para sensibilizarlo sobre la fiebre amarilla y la COVID-19.
  • Publicación de un para la sensibilización local el 22 de julio de 2020.

Evaluación del riesgo por la OMS

La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica aguda de carácter vírico que puede propagarse rápidamente y causar graves problemas de salud pública en la población que no está inmunizada. La vacunación es el medio más importante para prevenir la infección.

La Guayana Francesa se considera zona de riesgo de transmisión de la fiebre amarilla. La cobertura de vacunación en la Guayana Francesa es muy alta y se confía en que proteja contra brotes de fiebre amarilla a gran escala; sin embargo, algunos grupos de población en concreto (especialmente de la zona amazónica) podrían tener una cobertura subóptima y, por lo tanto, estar en riesgo de infecciones por fiebre amarilla.

Dado que varios países y territorios de las zonas endémicas de la fiebre amarilla también están registrando una intensa transmisión del SARS-CoV-2, pueden producirse más casos de coinfección. Del mismo modo, la cocirculación del virus de la fiebre amarilla y el SARS-CoV-2 en zonas con tasas más altas de ocupación de camas en las unidades de cuidados intensivos comporta otro reto más para el manejo de casos y las actividades de prevención y control de infecciones.

Habida cuenta de la circulación mundial del virus causante de la COVID-19, existe el riesgo de que se interrumpa el acceso a la atención de salud debido a la carga que esa enfermedad entraña tanto para el sistema de salud como para el personal sanitario. La pandemia también ha provocado una disminución de la demanda de atención de salud y ha repercutido en las actividades de vacunación sistemática debido a los requisitos de distanciamiento físico. Un aumento en el número de casos de fiebre amarilla u otras enfermedades prevenibles mediante vacunación puede dar lugar a un aumento de la morbilidad y la mortalidad, principalmente entre lactantes pequeños y otros grupos vulnerables.

Otro aspecto que cabe tener en cuenta a raíz de la actual pandemia de COVID-19 es la capacidad de los laboratorios locales y los laboratorios nacionales de referencia para procesar muestras debido al exceso de demanda asociado al procesamiento de muestras de la COVID-19. Al 25 de julio, la Guayana Francesa ha notificado 7251 casos de COVID-19 y 41 muertes.

Consejos de la OMS

La cobertura de vacunación debería mejorarse, especialmente la de las personas que viven y trabajan en el bosque, las cuales están expuestas durante el día a vectores selváticos. También debería mejorarse la cobertura de los migrantes y otros grupos de población vulnerables que son más propensos a no ser vacunados y viven en zonas urbanas densamente pobladas (con riesgo de transmisión local urbana) o participan en actividades ilegales en el bosque (con riesgo de casos esporádicos o conglomerados de casos en un contexto selvático).

La fiebre amarilla es endémica en la Guayana Francesa. Este caso clínico ilustra la importancia de mantener la percepción de la necesidad de vacunarse contra la fiebre amarilla, especialmente en las zonas con ecosistemas favorables para su transmisión.

La OMS recomienda la vacunación contra la fiebre amarilla a todos los viajeros internacionales mayores de nueve meses que se desplacen a la Guayana Francesa, al menos 10 días antes de viajar. La Guayana Francesa también exige un certificado de vacunación contra la fiebre amarilla para los viajeros mayores de un año.

La vacunación contra la fiebre amarilla es inocua, muy eficaz y brinda protección de por vida. De conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional (2005), tercera edición, el certificado internacional de vacunación contra la fiebre amarilla será válido durante toda la vida de la persona vacunada. No puede exigirse a los viajeros internacionales una dosis de refuerzo de la vacuna contra la fiebre amarilla como condición de entrada.

Si bien los países tienen diferentes calendarios de vacunación, el Organismo Regional de Salud de la Guayana Francesa recomienda que los niños vacunados antes de su segundo cumpleaños reciban una dosis de refuerzo entre los 6 y los 10 años de edad.

La OMS ha publicado principios rectores para las actividades de inmunización durante la pandemia de COVID-19 y actualmente está elaborando orientaciones operativas específicas con miras a llevar a cabo campañas de vacunación masiva en el contexto de la COVID-19. Cuando las condiciones lo permitan, la estrategia EYE apoyará la reanudación rápida de las actividades preventivas de la fiebre amarilla de acuerdo con las orientaciones de la OMS..

La OMS alienta a sus Estados Miembros a que adopten todas las medidas necesarias para que los viajeros estén bien informados de los riesgos y las medidas preventivas, incluida la vacunación. También se debería informar a los viajeros de los síntomas y las manifestaciones de la enfermedad y de la necesidad de que consulten rápidamente a un médico cuando presenten esos síntomas. Los viajeros que regresen a la Guayana Francesa y puedan estar infectados por la fiebre amarilla pueden suponer un riesgo de establecimiento de ciclos de transmisión local de la fiebre amarilla en las zonas en que esté presente el vector capaz de transmitir la enfermedad.

La OMS no recomienda la aplicación de restricciones al comercio con la Guayana Francesa ni a los viajes a ese país sobre la base de la información disponible.

Si desea más información sobre la fiebre amarilla, puede consultar:


1 Flamand, C., Bailly, S., Fritzell, C., Fernandes Pellerin, S., Toure, A., Chateau, N., Saout, M., Linares, S., Dubois, F., Filleul, L., & Kazanji, M. (2019). Vaccination coverage in the context of the emerging Yellow Fever threat in French Guiana. PLoS neglected tropical diseases, 13(8), e0007661. https://doi.org/10.1371/journal.pntd.0007661

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